La nueva clasificación, que surge de una comisión de expertos que analizó la evidencia científica disponible, coloca al celular en el incómodo Grupo 2B, de elementos "posiblemente" cancerígenos de la OMS. Justo entre el Grupo 1, donde está el tabaco, que ha demostrado causar cáncer, y el Grupo 3, donde se ubican los que han demostrado no causarlo, ha sido colocado el teléfono celular. La categoría incluye cosas tan disímiles como el café, el DDT (veneno), el AZT (droga contra el VIH/sida) y el trabajar en la industria textil.
El celular podría causar cáncer de cerebro, pero, y ahí radica el meollo del asunto, eso deberá ser demostrado en el futuro con estudios sólidos y profundos que permitan confimar o descartar lo que por ahora no pasa de ser una hipótesis sustentada en evidencias científicas limitadas e insuficientes, que todavía son objeto de debate. "Podría haber algún riesgo y, por necesitamos estar atentos ante la posibilidad de que exista un vínculo entre teléfonos celulares y riesgo de cáncer", declaró el doctor Jonathan Samet, investigador que dirigió la comisión de 31 expertos de 14 países, que se reunió en Lyon, Francia, para evaluar la evidencia disponible sobre el tema.
"Respetar una distancia mínima entre el celular y el oído (no apoyar el teléfono sobre la cabeza) al hablar es algo que incluso aparece sugerido en los manuales que acompañan los teléfonos", comentó el doctor Alejandro Muggeri, del Servicio de Neurooncología de Fleni. "Hasta que no haya evidencia categórica, que diga que el celular causa cáncer o que no causa cáncer, aconsejamos llevar el celular lo menos pegado al cuerpo que sea posible y que no lo usen los chicos, cuyo cerebro está en formación y por lo tanto sería más susceptible", agregó Muggeri.
Principio de precaución
La clasificación de los campos electromagnéticos de radiofrecuencia de los teléfonos móviles dentro del Grupo 2B de "posibles carcinogénicos en humanos" surge de un análisis de cientos de estudios que será publicado el 1° de julio en la revista The Lancet Oncology .
Uno de esos estudios, citado en el informe de la IARC, halló un incremento del 40% de gliomas en las personas que utilizaron el celular media hora al día durante 10 años. "Los gliomas son tumores que se originan en las células gliales, que son las que dan soporte a las neuronas -precisó Muggeri-. Si bien su incidencia se incrementó en los últimos años, no lo ha hecho en forma significativa."
Y es que el terreno sobre el que se asientan las conclusiones de muchos de los estudios que han tratado de determinar el potencial carcinogénico de los celulares es, también, móvil. "Las evidencias que surgen de estos estudios resultan controvertidas: algunos las interpretan a favor de la idea de que causan cáncer y otros, en contra", dijo Rodolfo Touzet, doctor en radioquímica y especialista en protección radiológica.
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